La historia

Generalmente no se conoce el origen, la idea que lleva a concebir la construcción de un edificio para "Brindar Hospitalidad". Queremos contarles cómo surgió el proyecto del Grand Visconti Palace.
En 1999 buscábamos un espacio en el centro de Milán para crear un hotel. Se presentaron dos ocasiones: la primera, un edificio en el corazón de Milán, donde se podían realizar unas 90 habitaciones y modestos espacios comunes; la segunda, 12.000 metros cuadrados en un punto céntrico de fácil acceso. En esta área, en 1920 se erigía el Molino Verga, posteriormente convertido en sede de una conocida fábrica de galletas que a finales de los años 90 se trasladó a otro lugar. Elegimos la segunda opción. Indudablemente, la más difícil, pero también la más ambiciosa. En diciembre de 1999 "la suerte estaba echada" y la idea se plasmó en los proyectos de los arquitectos.
En septiembre de 2001 comenzaron las obras: una parte del edificio se reformó y otra parte se derribó y reconstruyó con la intención precisa de mantener intacto el diseño de la antigua construcción, de comienzos del siglo pasado. Quisimos capturar y mantener vivo el encanto que sólo los edificios antiguos saben transmitir. 172 habitaciones, un centro de congresos, un salón para banquetes, un restaurante, un centro spa con piscina cubierta, un parque, un garaje para 70 automóviles y un aparcamiento para 3 autocares. El hotel se bautizó con el nombre de una importante señoría: los Visconti, al frente del mayor y más potente estado de Italia entre finales del siglo XIV y comienzos del XV. La tradición asociada a la innovación.

Las salas llevan los nombres de las principales puertas de Milán. Para el restaurante y el bar hemos preferido nombres más originales y modernos, jugando con la "V" de nuestro logotipo. Fue así como se crearon el restaurante "al V piano" (ya que se encuentra en el quinto piso) y el bar "Visavis" (italianizado deliberadamente).