La imagen de la ciudad de Milán siempre ha estado ligada al mundo del trabajo. Por eso, a la hora de elegir un hotel, a menudo se hace hincapié casi exclusivamente en la optimización del tiempo a disposición, dejando en segundo plano el propio bienestar. Hasta ahora, nunca se había pensado que en la capital económica de Italia se pudiera realizar “un complejo turístico en la ciudad”. Sin embargo, nosotros hemos creado un oasis verde para ofrecer al cliente la posibilidad de dedicarse a su persona antes y después de una jornada de trabajo ajetreada, y de concederse la agradable sensación de un momento de calma y relax. Ahora que hemos pensado y realizado este proyecto, nuestro deseo es colmar sus necesidades y responder plenamente a sus expectativas.
Deseamos proponerle el placer de la “hospitalidad” típico del siglo pasado en los grandes hoteles de todo el mundo, cuando el conserje era el mayordomo, el barman era custodio de una confidencia y el director era el dueño de casa, atento y discreto. Nuestros conserjes, ambos llaves de oro, están a disposición del cliente para responder a cualquier necesidad.



