El encanto del Grand Visconti Palace radica en la capacidad de acoger al cliente en una dimensión de atmósferas, sensaciones, espacios donde dedicarse a su persona, ambientes donde relajarse y trabajar lejos de la prisa y del ruido, en un barrio de comienzos del siglo XX, de calles rectas y elegantes edificios rigurosos del estilo que ahora se llama “Antigua Milán”. El hotel se encuentra a breve distancia de un ramal de ferrocarril en desuso, en una construcción que se erige en uno de los puntos de referencia de la Milán industrial. En 1920, en este lugar se encontraba el Molino Verga: los trenes llegaban hasta lo que es el patio para cargar la harina que transportaban a toda Italia. Hoy, ese patio, alrededor del cual se encuentran las habitaciones, el Centro Spa (de pago) y el Centro de Congresos, es un milagroso espacio verde amplio, con el estilo típico de los jardines italianos. Moderno y al mismo tiempo antiguo, clásico sin llegar a ser sofisticado, de moda pero no por eso extravagante, sobrio, elegante, verdadero, el hotel Grand Visconti Palace se presenta como una realidad dinámica y versátil, un espacio digno de ser vivido como un natural y prestigioso emplazamiento para eventos, exposiciones, desfiles de moda, y mucho más.



